>Noticias
 
     

¿Qué tiene que ver el municipio de Andes en Antioquia, con la Astrofísica?

jul. 27 2015

Ricardo León Restrepo Gómez. 

Paisa en Estados Unidos.

Cuando Ricardo se paraba en el balcón de su casa, en el municipio de Andes, que quedaba justo sobre el solar y que miraba al oriente, podía pasarse horas enteras mirando la montaña por la que se asomaba el sol y que tenía un río a sus pies. Esa imagen imborrable siempre le hizo preguntarse por qué esas cosas estaban ahí: el pueblo entre las montañas, su gente y todo lo que conformaba aquel paisaje. Y como creció en una familia laica, nunca escuchó ninguna explicación relacionada con la creación o algo por el estilo. Solo al crecer, cuando ya estaba en el colegio, entendió que todo lo que existía a su alrededor, incluido el paisaje imborrable que veía desde su balcón, hacía parte de un sistema más grande, que incluía planetas, soles y galaxias. “Aun así, el porqué de esas cosas me desveló”, y entonces quiso buscar más respuestas por medio del estudio de la física.

Pero mucho antes de interesarse por los viajes que hacen todas las cosas que vemos y no vemos más allá de nuestra atmósfera, Ricardo se iba de aventura por los pueblos cercanos al suyo, es decir, por el suroeste antioqueño, “echando dedo” con sus amigos, como se le dice a pedir un aventón por carretera. Pero cuando ya era un estudiante universitario le pareció que su vida estaba llena de mucha teoría, y que necesitaba conocer el mundo real: uno intermedio entre las montañas de su pueblo y los astros que estudiaba. Tomó algunos implementos para hacer artesanías, los metió en una mochila viajera y se fue de travesía por el sur y el centro de América durante un año, vendiendo las artesanías que fabricaba. “Lo que más me impactó de ese viaje fue la gente, pensaba que todos éramos iguales y que no existían tales diferencias culturales”. Rápidamente se dio cuenta de lo equivocado que estaba y encontró entonces la verdadera riqueza de aquel viaje: “Conocer esta variedad que somos los humanos”.

Y aunque le tentaba la idea de viajar y conocer en compañía de su mochila y de los amigos itinerantes que suelen encontrarse en ese tipo de aventuras, le atacó la conciencia con la idea de que tenía que terminar sus estudios. Una vez convertido en físico de la Universidad de Antioquia con énfasis en astrofísica, viajó a los Estados Unidos en donde se especializó en Mecánica Orbital, que en palabras simples se trata del estudio del movimiento de los cuerpos celestes. No contento con esto, se aventuró en la Ingeniería Aeroespacial por medio de una Maestría que realizó en la Universidad de Texas, en Austin, y como si fuera poco, continuó con estudios posdoctorales en la misma área, donde se especializó en el diseño de las trayectorias de vehículos espaciales, por ejemplo: encontrar la mejor manera de enviar una nave a marte o explorar las lunas de los planetas gigantes, y cosas por el estilo.

En este momento, por ejemplo, está trabajando en NASA-JPL, California, nada más ni nada menos que con el grupo que diseña las misiones a planetas como Marte y Júpiter. Y aunque suene a película de ficción es real, pues no es la primera vez que trabaja con la NASA y otras entidades en temas relacionados con diseño de trayectorias de vehículos espaciales.

Ricardo es el tipo de personas que siempre se adaptan a los cambios que da la vida. Bueno, a casi todos, pues si algo le costó fue el adaptarse a la cultura norteamericana, principalmente por el idioma. “Mi inglés siempre fue muy malo y eso me creó muchos obstáculos, el primer semestre de maestría fue fatal, no veía la hora de regresar. Mis amigos eran más que todo latinos, para hacer la vida más fácil”. De los seis años que lleva, afirma que se tardó cuatro en adaptarse, hasta el punto de aceptar que Estados Unidos es su nueva casa, sobre todo ahora que domina el idioma y entendió cómo funciona el nuevo entorno que habita, en el que tiene planeado quedarse mucho tiempo, pues por ahora es el único lugar en el que puede hacer tangibles todas esas cosas que estudió.

“Mi mente ha cambiado mucho. Cuando llegué renegaba de todo, todos mis pensamientos terminaban con ‘estos gringos’, pero ahora entiendo que se trata de culturas diferentes, lo que me ha ayudado a ver a Colombia con mayor objetividad, a querer más mi tierra”.

Lo que más, más le gusta a Ricardo, por encima de todas las cosas de la vida, es la ciencia, al punto de considerarlo, además de su profesión y su sustento, su hobbie preferido. A este maravilloso hobbie, le siguen ver videos y leer sobre cosas relacionadas con la ciencia en general: biología, neurociencia y el espacio. También hace deporte y a veces, por pura nostalgia, emplea sus manos en la elaboración de artesanías. Y esta habilidad con las manos, sumada a su interés por la electrónica, le ha permitido atreverse a manufacturar un brazo robótico, al que aún le hacen falta algunos detalles.

Cuando decide ponerle una pausa a los diseños de trayectorias espaciales, se viene para Medellín, donde diseña los mejores planes para él, que incluyen visita al barrio Carlos E. Restrepo, una azotada de baldosa en el Tíbirí*, película en el Colombo Americano y caminar por Prado Centro, el barrio en el que vivió en su época de estudiante. “En Medellín el clima es como estar en el entorno perfecto, ese suave viento refrescante. Las montañas, creo que son mi amor platónico”.

Por su puesto, regresa a su casa en el Municipio de Andes, que para él es el paraíso gastronómico, en el no faltan los fríjoles de la abuela, el sancocho de río, los patacones, el plátano maduro con queso, el arequipe, y toda la parva** y los jugos que le sea posible consumir en su estadía.

* bailar en un reconocido bar de salsa ubicado en la 70, cercano a la avenida San Juan.
** Como se le conoce en Antioquia a diferentes productos elaborados en las panaderías.

Total: 0 Comment(s)
 

Dirección: Calle 41 No. 55-80 oficina 303, Medellín - Antioquia | Teléfono: (+57 4) 320 3430 Ext. 114
Copyright 2014 ACI | Términos de Uso | Declaración de Privacidad